CLAREL
AtrásLa sucursal de Clarel situada en la Calle del Comte de Torrefiel, 59, en el barrio de Rascanya de València, es hoy un recuerdo para sus antiguos clientes. Aunque el local se encuentra cerrado de forma permanente, su historial de valoraciones y la reputación de la marca nos permiten reconstruir la experiencia que ofrecía esta tienda, un punto de referencia para la compra de productos de cuidado personal y del hogar en la zona.
Clarel, nacida en 2013 tras la adquisición de la cadena alemana Schlecker por parte del Grupo Dia, se posicionó rápidamente como una tienda de cosméticos de proximidad. Su modelo de negocio se centraba en locales de tamaño mediano o pequeño, bien integrados en los barrios, ofreciendo una solución conveniente para las compras del día a día. Esta tienda en particular no era una excepción, y aunque alguna opinión la describía como "pequeña", este formato fomentaba una atmósfera de cercanía y un trato más directo con el cliente, un aspecto que, como veremos, era uno de sus puntos más fuertes.
La excelencia en el trato al cliente como pilar fundamental
Si hay un aspecto que brillaba con luz propia en esta sucursal de Clarel, era la calidad de su servicio. Las reseñas de quienes la frecuentaban son unánimes en este sentido. Comentarios como "Buen trato siempre", "las dependientas lo mejor qué hay" o "Dependientas amables y simpáticas" no eran excepciones, sino la norma. Se destaca incluso el nombre de una de las empleadas, María José, descrita cariñosamente como "un sol".
Este nivel de atención personalizada es un diferenciador clave en el sector minorista. En una era dominada por las grandes superficies y el comercio electrónico impersonal, esta tienda de productos de belleza apostaba por el factor humano. Las empleadas no solo gestionaban la caja, sino que actuaban como asesoras, conocían a su clientela habitual y creaban un ambiente de confianza que invitaba a volver. Esta cercanía transformaba una simple compra de artículos de droguería en una experiencia agradable y satisfactoria, generando una lealtad que iba más allá de los precios o las ofertas.
Una oferta de productos bien equilibrada
El catálogo de Clarel era otro de sus grandes atractivos. La tienda era descrita como una "droguería y perfumería perfecta", donde se podía encontrar "de todo". Esta variedad era crucial para su éxito. Los clientes podían adquirir desde maquillaje a buen precio y productos de alta cosmética hasta artículos de limpieza para el hogar, productos para bebés y alimentos para mascotas. Esta combinación la convertía en una tienda de conveniencia muy completa.
Un punto interesante, destacado por los propios consumidores, era la mezcla inteligente entre marcas de belleza reconocidas a nivel nacional e internacional y las marcas propias de Clarel. Entre sus marcas exclusivas se encontraban Bonté para el cuidado personal, Basic Cosmetics para el maquillaje, o Hogarel para la limpieza del hogar. Esta estrategia permitía a los clientes elegir: podían optar por sus productos de confianza de toda la vida o probar las alternativas de la casa, que generalmente ofrecían una relación calidad-precio muy competitiva. Esta dualidad de oferta aseguraba que hubiera opciones para todos los presupuestos, un factor muy valorado por los compradores, que mencionaban repetidamente la "calidad, variedad y buenos precios" del establecimiento.
La relación calidad-precio: un atractivo con matices
La percepción general era que Clarel ofrecía "buenos productos a buen precio". Sin embargo, algunos clientes más analíticos señalaban que, para maximizar el ahorro, era conveniente comparar precios. Esto sugiere que, si bien la tienda mantenía una política de precios competitiva, no siempre era la opción más económica en todos y cada uno de los artículos. Los consumidores más astutos sabían que las ofertas y promociones periódicas eran el momento ideal para realizar sus compras más grandes, aprovechando descuentos que hacían que la visita fuera aún más rentable.
Esta política de precios, combinada con la ya mencionada variedad, posicionaba a la tienda como una opción sólida y fiable. No aspiraba a ser un "hard discount", sino un comercio equilibrado donde el precio justo se complementaba con un buen servicio y un surtido de productos completo, cubriendo las necesidades de perfumería y cosmética junto a las del hogar.
Puntos débiles y el cierre definitivo
A pesar de sus muchas fortalezas, la tienda no estaba exenta de áreas de mejora. Como se mencionó, el tamaño reducido del local podía ser un inconveniente para algunos clientes que buscaran una gama de productos tan extensa como la de un hipermercado. Un espacio más limitado implica necesariamente una selección más acotada, aunque en este caso parecía estar muy bien optimizada para satisfacer las demandas principales del vecindario.
Sin embargo, el mayor punto negativo, y el definitivo, fue su cierre permanente. Esta decisión no parece responder a un mal rendimiento de esta sucursal en particular, que gozaba de una buena reputación, sino a la compleja situación corporativa de la marca Clarel en los últimos años. La cadena fue vendida por el Grupo Dia al fondo de inversión C2 Private Capital a finales de 2022, una operación que finalmente fue cancelada en agosto de 2023. Posteriormente, en diciembre de 2023, se anunció un nuevo acuerdo de venta al grupo colombiano Trinity, que se completó en 2024. Estos cambios de propiedad suelen venir acompañados de procesos de reestructuración, optimización de la red de tiendas y, lamentablemente, el cierre de aquellos locales que no encajan en la nueva estrategia a largo plazo, sin importar su popularidad a nivel local.
Legado de una tienda de barrio
la tienda Clarel de la Calle del Comte de Torrefiel fue un ejemplo exitoso de comercio de proximidad. Su principal activo era, sin duda, su personal, que proporcionaba un trato cercano y profesional que fidelizaba a la clientela. A esto se sumaba una oferta de productos inteligente y diversa, que la convertía en un recurso valioso para los vecinos. Aunque sus puertas ya no estén abiertas, el recuerdo que dejó en su comunidad es el de un negocio que entendió la importancia de combinar buenos precios, variedad y, sobre todo, un servicio al cliente excepcional.